sábado, 7 de mayo de 2011

La causa de Dios - Capítulo 02: El Padre Zúñiga

Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre.

Levítico 20:13

El joven sacerdote alzó la oblea y con unas pocas palabras y gestos transformó un objeto ordinario en el cuerpo de Cristo. En los cinco años que llevaba celebrando misas desde que fuera ordenado sacerdote, el Padre Miguel Zúñiga había repetido tantas veces lo mismo que la ceremonia se había convirtido en algo rutinario. Y ello le permitía concentrarse en otras cosas.